LA BIENNALE DI VENEZIA 2026

IN MINOR KEYS, LA ESCUCHA POÉTICA DE KOYO KOUOH

PLÁSTICA

Revista de Arte

5/8/20265 min read

La 61.ª Exposición Internacional de Arte de La Biennale di Venezia se celebrará del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026, con preinauguración del 6 al 8 de mayo, bajo el título In Minor Keys En clave menor, concebida por la curadora Koyo Kouoh. La edición tendrá lugar en los espacios históricos de Giardini y Arsenale, así como en distintas sedes de Venecia, y se presenta como una de las exposiciones más cargadas de resonancia simbólica de los últimos años: no sólo por la magnitud de su despliegue internacional, sino porque la visión curatorial de Kouoh se mantiene tras su fallecimiento, con el respaldo de su familia y del equipo de La Biennale.

In Minor Keys no se plantea como una exposición de tesis cerrada ni como un diagnóstico literal del presente. Su fuerza radica, más bien, en una operación sensible: desplazar la atención hacia los registros bajos, los matices, las formas de escucha, los gestos de reparación, los vínculos comunitarios y las prácticas artísticas que construyen mundos desde la fragilidad, la memoria, el duelo, la imaginación y la hospitalidad. En el texto curatorial, la “clave menor” aparece como una metáfora musical, emocional y política: una frecuencia que rehúye el estruendo monumental para atender aquello que sobrevive en voz baja, en los márgenes, en los jardines, en los patios, en las islas y en los espacios donde todavía es posible ensayar otras formas de convivencia.

La exposición principal reúne a 110 participantes invitados artistas individuales, dúos colaborativos, colectivos y organizaciones dirigidas por artistas procedentes de geografías diversas. La selección responde a una lógica de resonancias más que a una cartografía convencional: Kouoh buscó afinidades entre prácticas desarrolladas en lugares distantes, como Salvador, Dakar, San Juan, Beirut, París o Nashville, atendiendo a sus convergencias materiales, espirituales, políticas y poéticas.

El proyecto se articula desde una confianza profunda en los artistas como intérpretes de la condición social y psíquica contemporánea. Frente a la saturación de crisis, guerras, desplazamientos, agotamiento ecológico y aceleración productiva, In Minor Keys propone una experiencia más sensorial que didáctica: una exposición para escuchar, respirar, detenerse, atravesar umbrales y reconocer la potencia de lo afectivo. No se trata de evadir el conflicto, sino de encontrar en el arte una zona de recomposición: un espacio donde la belleza no sea ornamento, sino una forma de resistencia.

La Bienal 2026 incluye 100 participaciones nacionales y 31 eventos colaterales. De acuerdo con La Biennale, siete países participan por primera vez: Guinea, Guinea Ecuatorial, Nauru, Qatar, Sierra Leona, Somalia y Vietnam; además, El Salvador participa por primera vez con pabellón propio. Las participaciones nacionales se distribuyen entre los pabellones históricos de Giardini, los espacios del Arsenale y distintas sedes de la ciudad.

La estructura de la visita mantiene el carácter dual de la Bienal: Giardini y Arsenale son espacios complementarios. Cada sede contiene una parte de la Exposición Internacional y una sección dedicada a participaciones nacionales. Giardini conserva el peso histórico de los pabellones nacionales, mientras que el Arsenale antiguo complejo protoindustrial de la República de Veneciaaporta una escala expandida, procesional y arquitectónica.

Entre los motivos conceptuales destacados por el equipo de Kouoh aparecen los “santuarios”, las procesiones, los jardines criollos, las escuelas, las prácticas de descanso, los espacios de transmisión artística y las formas de institución construidas desde la comunidad. La exposición no se organiza mediante secciones rígidas, sino a través de corrientes internas que atraviesan las obras y las sedes. Dos figuras reciben una atención especial: Issa Samb y Beverly Buchanan, entendidos no como objetos de una retrospectiva tradicional, sino como presencias tutelares, “worldmakers” o constructores de mundos.

La noción de “escuela” tiene particular importancia. En lugar de limitarse a instituciones académicas formales, la exposición reconoce ecosistemas artísticos capaces de producir conocimiento, hospitalidad y continuidad: RAW Material Company en Dakar, lugar a dudas en Cali, G.A.S. Foundation en Nigeria, Nairobi Contemporary Art Institute, Denniston Hill y blaxTARLINES KUMASI, entre otros. Estas plataformas aparecen como espacios de aprendizaje, encuentro y regeneración cultural fuera de las lógicas estrictamente comerciales.

El componente performático también será central. In Minor Keys entiende el cuerpo como archivo, memoria y vehículo de sanación colectiva. Las acciones de movimiento, sonido, poesía y desplazamiento buscan activar los espacios de Giardini y Arsenale sin depender de una puesta en escena frontal. La exposición convoca, así, una forma de presencia más cercana a la procesión que al espectáculo: el visitante no sólo observa, sino que atraviesa, escucha y participa en una atmósfera común.

La edición ocurre, además, en un contexto político complejo. La inauguración de mayo de 2026 ha estado marcada por tensiones internacionales, protestas y debates sobre la participación de distintos países, especialmente en relación con conflictos armados y demandas de boicot cultural. Diversos medios reportaron cierres o acciones de protesta en algunos pabellones durante los días de preapertura. Este contexto no es externo a la lectura de la Bienal: refuerza la pertinencia de una exposición que pregunta cómo puede el arte sostener escucha, duelo, imaginación y vínculo cuando el mundo parece operar bajo el ruido de la violencia.

En el Pabellón de Estados Unidos, el artista Alma Allen representa al país con una propuesta escultórica que ha generado atención por su trayectoria atípica y por el proceso de selección. Allen, nacido en Utah y radicado en México, ha sido señalado como una elección inesperada para uno de los pabellones más visibles de Giardini.

Como parte del ecosistema veneciano paralelo a la Bienal, destaca Hernan Bas. The Visitors, en Ca’ Pesaro, del 7 de mayo al 30 de agosto de 2026. Curada por Elisabetta Barisoni y realizada en colaboración con Victoria Miro, Lehmann Maupin y Perrotin, la exposición presenta más de treinta obras nuevas dentro de una instalación inmersiva concebida específicamente para el museo. Bas toma Venecia y el turismo como materia crítica y narrativa, observando al visitante contemporáneo entre la fascinación, el cliché, la desconexión y el espectáculo.

Para el público, los horarios oficiales indican apertura del 9 de mayo al 22 de noviembre. Durante el periodo de verano, de mayo a septiembre, Giardini y Arsenale abren de 11:00 a 19:00, con última entrada a las 18:45; el Arsenale extiende horario los viernes y sábados hasta las 20:00. En otoño, de octubre al 22 de noviembre, ambas sedes abren de 10:00 a 18:00. La exposición cierra los lunes, salvo excepciones específicas: 11 de mayo, 1 de junio, 7 de septiembre y 16 de noviembre.

La 61.ª Bienal de Arte de Venecia se perfila, así, como una edición profundamente marcada por la ausencia-presencia de Koyo Kouoh. Su proyecto no busca imponer una lectura única del presente, sino abrir un campo de escucha. In Minor Keys propone bajar el volumen de la grandilocuencia para atender las frecuencias menores: las del cuidado, la memoria, la poesía, la materia, el cuerpo, la tierra, las comunidades artísticas y los mundos que se sostienen incluso en condiciones de pérdida.

En esa clave, la Bienal 2026 no sólo reunirá obras, pabellones y eventos: ensayará una partitura colectiva. Una exposición como respiración, como umbral y como jardín.