FÚTBOL Y ARTE: ESA MISMA EMOCIÓN

EL JUEGO COMO LENGUAJE ESTÉTICO EN EL MUSEO JUMEX

PLÁSTICA

Revista de Arte

3/30/20263 min read

En el umbral del Copa Mundial de la FIFA 2026, el Museo Jumex propone una lectura inesperada y profundamente necesaria del fútbol: no como espectáculo efímero, sino como un campo expandido de producción simbólica. La exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción, abierta del 28 de marzo al 26 de julio de 2026, se inscribe en una genealogía de prácticas artísticas que han encontrado en el deporte no sólo un motivo visual, sino un sistema complejo de significación.

Curada por Guillermo Santamarina, la muestra plantea al fútbol como una estructura cultural capaz de articular afectos, tensiones sociales y narrativas identitarias. En palabras del propio curador, el “fut” se presenta como un espacio deliberativo, un territorio donde convergen creatividad, conflicto y comunidad, compartiendo con el arte una pulsión esencial: la intensidad de estar vivo.

Lejos de una aproximación ilustrativa, la exposición despliega un entramado de obras pintura, escultura, instalación, fotografía y video que exploran las múltiples capas del fenómeno futbolístico. Aquí, el balón no es objeto sino pretexto; lo que se activa es una red de relaciones entre cuerpo, territorio, memoria e industria global.

La museografía, concebida por el arquitecto Mauricio Rocha, traduce espacialmente esta complejidad. Las salas del museo se transforman en un paisaje híbrido donde resuenan las canchas de tierra, los vestidores y las estructuras del estadio. Esta operación no es meramente escenográfica: establece un diálogo entre arquitectura y corporalidad, entre la experiencia cotidiana del juego y su espectacularización mediática. El visitante no recorre una exposición; habita un sistema de signos.

Uno de los núcleos más potentes de la muestra se encuentra en la Plaza del museo, donde el colectivo Tercerunquinto integrado por Gabriel Cázares y Rolando Flores presenta Tribunas (2026). Esta instalación, construida a partir de butacas recuperadas del Estadio Azteca, condensa de manera elocuente la dimensión política del fútbol. Las placas de acero con nombres de jugadoras y jugadores mexicanos no sólo evocan la memoria colectiva, sino que reconfiguran el espacio público como archivo vivo.

Tribunas funciona además como un dispositivo performativo: se activa mediante lecturas, intervenciones sonoras y la transmisión de partidos, enfatizando el carácter comunitario del fútbol. En este gesto, el espectador deja de ser pasivo para convertirse en partícipe de una experiencia compartida, donde la emoción esa misma emoción se convierte en materia estética.

La exposición incluye también obras comisionadas a artistas como Diego Berruecos, Iñaki Bonillas y Sofía Echeverri, quienes abordan el fútbol desde perspectivas que oscilan entre lo documental y lo conceptual. Sus piezas examinan cómo este deporte produce imaginarios colectivos, pero también cómo reproduce estructuras de poder, circulación y representación.

El elenco artístico, vasto y heterogéneo, reúne figuras clave del arte contemporáneo como Francis Alÿs, Maurizio Cattelan, Jeff Koons, Graciela Iturbide, Damián Ortega y Wangechi Mutu, entre muchos otros. Esta diversidad no sólo amplía el alcance geográfico de la muestra, sino que refuerza su tesis central: el fútbol es un lenguaje global que, como el arte, trasciende fronteras y se inscribe en múltiples contextos culturales.

En este sentido, Fútbol y Arte: Esa misma emoción no se limita a celebrar la estética del juego. Propone, más bien, una lectura crítica de sus implicaciones sociales y políticas: las dinámicas de género, la construcción de identidades nacionales, la mercantilización del espectáculo y la persistencia de prácticas comunitarias que resisten su total absorción por la lógica del mercado.

El Museo Jumex reafirma así su vocación de situar el arte contemporáneo en diálogo con fenómenos culturales amplios, desbordando los límites tradicionales del museo. En un momento en que el mundo se prepara para reunirse en torno a un evento global como la Copa Mundial de la FIFA 2026, esta exposición nos recuerda que el fútbol no sólo se juega: se piensa, se imagina y se siente.

Porque, al final, tanto en el arte como en el fútbol, lo que está en juego es algo más que la victoria: es la posibilidad de compartir una emoción común, de reconocernos en el otro y, por un instante, habitar colectivamente el mismo pulso vital.