EUROJAZZ 2026

CARTOGRAFÍA SONORA DE EUROPA Y MÉXICO EN EL CENART

MÚSICA

Revista de Arte

2/27/20265 min read

En marzo, la Ciudad de México volverá a convertirse en un territorio de improvisación, diálogo y escucha expandida. El Festival Eurojazz celebra su edición 29 consolidado como uno de los encuentros musicales más significativos del panorama cultural capitalino. Del 1 al 15 de marzo, el Centro Nacional de las Artes (Cenart), en colaboración con la Delegación de la Unión Europea en México y las embajadas de los Estados miembros, desplegará una programación que articula 21 conciertos 10 de ellos internacionales junto con actividades paralelas que amplían la experiencia más allá del escenario.

Tras cinco años celebrándose en noviembre a raíz de la contingencia sanitaria, el festival recupera su cita primaveral. El regreso a marzo no es únicamente un ajuste de calendario: implica una resonancia simbólica con el espíritu del jazz como lenguaje de libertad, una dimensión que la UNESCO ha subrayado al reconocer este género como herramienta histórica de resistencia y entendimiento intercultural. En este sentido, Eurojazz no solo presenta conciertos: propone un espacio donde la música es mediación cultural, memoria compartida y futuro en construcción.

Desde su creación en 1998, el Festival Eurojazz ha construido una identidad singular dentro del circuito latinoamericano. No se trata únicamente de importar propuestas europeas, sino de propiciar encuentros estéticos donde el jazz dialoga con la tradición mexicana y con las transformaciones contemporáneas del género.

A lo largo de casi tres décadas, por sus escenarios han transitado tanto figuras consagradas como jóvenes intérpretes que hoy ocupan un lugar central en la escena internacional. El festival ha sido laboratorio de exploración sonora: ahí conviven la tradición del bebop, las exploraciones del free jazz, las fusiones con música electrónica y las hibridaciones con ritmos locales.

En su edición 29, esta vocación experimental permanece intacta, pero se intensifica con una programación que privilegia el cruce de géneros y la circulación de imaginarios culturales.

La arquitectura del festival se despliega en dos plataformas complementarias:

Escenario Swing, núcleo de las propuestas internacionales.

Escenario Contratiempo, ubicado en el Pabellón Circense, dedicado al talento nacional.

Esta dualidad no fragmenta la experiencia; la enriquece. El Swing concentra la dimensión transnacional del encuentro, mientras que el Contratiempo evidencia la vitalidad del jazz mexicano contemporáneo.

En el Escenario Swing participarán once agrupaciones provenientes de Austria, Eslovaquia, España, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia y México. El repertorio no se limita a estándares clásicos: incorpora fusiones con funk, soul, rock progresivo, hip hop y electrónica, reafirmando que el jazz es un género en permanente mutación.

La inauguración, el domingo 1 de marzo, abre con Candlelight Ficus (Austria), agrupación originaria de Graz que transita entre el funk-pop y una estética soul renovada. Sus conciertos, descritos como explosivos, apuestan por grooves terrenales y melodías accesibles que dialogan con la tradición afroamericana desde una sensibilidad europea contemporánea.

Esa misma tarde, la escena mexicana toma el protagonismo con Troker, banda jalisciense con veinte años de trayectoria y seis discos en su haber. Su propuesta instrumental mezcla jazz, rock progresivo, hip hop y referencias al mariachi, integrando el scratch de tornamesas como un gesto futurista que desborda categorías.

El sábado 7 de marzo, el trompetista franco-marroquí daoud representa la nueva generación disruptiva del jazz europeo. Su música entrelaza improvisación con R&B, hip hop y electrónica, proyectando una estética híbrida donde la trompeta dialoga con beats contemporáneos.

Más tarde, desde Polonia, Mieczysław Szcześniak y el Trío Krzysztof Herdzin reinterpretarán canciones emblemáticas de The Beatles, The Rolling Stones, David Bowie y Stevie Wonder. La operación no es nostálgica, sino transformadora: filtran estos repertorios a través de arreglos sofisticados que revelan nuevas capas expresivas.

El domingo 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de las Mujeres, la programación del Escenario Swing estará protagonizada por tres propuestas internacionales lideradas por mujeres.

La pianista española Marta Sánchez, junto a su trío, propone estructuras líricas e intrincadas donde ritmo, armonía y melodía se entrelazan con una arquitectura casi narrativa.

Desde Países Bajos, Raquel Kurpershoek fusiona tradición latinoamericana con sensibilidad europea, integrando repertorios que promueven inclusión cultural y exploración identitaria.

Finalmente, el Hania Derej Trio (Polonia) articula una estética donde el jazz se encuentra con lo neoclásico y lo electrónico. Su música oscila entre la intensidad emocional y la repetición hipnótica, construyendo atmósferas de tensión y belleza.

Esta jornada no solo visibiliza liderazgos femeninos; evidencia la transformación de la escena jazzística global hacia una mayor pluralidad de voces.

El sábado 14 de marzo, el finlandés Punk Anderson explorará paisajes sonoros electrónicos desde la flauta y el saxofón, combinando improvisación con material instrumental previo.

Ese mismo día, la agrupación italiana CapYcua, liderada por Francesco Diodati y Matteo Bortone, junto con el baterista mexicano Gustavo Nandayapa, propondrá un diálogo intercultural donde convergen la tradición italiana, la música caribeña y la experimentación contemporánea.

La clausura, el domingo 15 de marzo, comenzará con el Klàra Hadju Quartet (Hungría), que presentará su álbum Nostalgia, integrando composiciones originales y canciones emblemáticas con una interpretación refinada.

El cierre definitivo llegará con Topol’ana (Eslovaquia), conjunto con base en Londres que fusiona folclor eslovaco con jazz moderno, articulando tradición y contemporaneidad en una misma respiración musical.

En paralelo, el Escenario Contratiempo presentará diez propuestas nacionales que evidencian la diversidad del jazz mexicano actual. Desde ensambles académicos hasta artistas consolidados como Iraida Noriega, Nancy Zamher, Mulátoro, Abril Sánchez y Diidxajazz, este espacio funciona como plataforma de proyección y experimentación.

La coexistencia de ambos escenarios permite que el público transite entre geografías sonoras, ampliando su escucha y reconociendo afinidades inesperadas.

Eurojazz 2026 no se limita al formato escénico. El festival incluye un ciclo de cine en la Cineteca Nacional, que abordará el jazz desde la perspectiva audiovisual, y una zona infantil en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, donde el programa Alas y Raíces ofrecerá talleres y narraciones orales para toda la familia.

Todas las actividades serán de entrada libre, reforzando la vocación pública del encuentro. Además, los conciertos del Escenario Swing se transmitirán en vivo a través de interfaz.cenart.gob.mx, extendiendo la experiencia a audiencias globales.

En un mundo atravesado por tensiones geopolíticas y transformaciones tecnológicas, el jazz conserva su potencia como gesto político y poético. La improvisación implica escucha activa, negociación y construcción colectiva; cualidades que trascienden el ámbito musical.

La edición 29 del Festival Eurojazz reafirma esta dimensión: no es solo una agenda de conciertos, sino una cartografía sonora donde Europa y México dialogan desde la diferencia.

Durante quince días, el Cenart se convertirá en un territorio donde la música es puente, archivo y posibilidad. Un espacio donde cada nota improvisada recuerda que la libertad no es un concepto abstracto, sino una práctica compartida que se construye como el jazz en tiempo real.