CIRCUITOS ZⓈONAMACO
LA CIUDAD COMO EXPOSICIÓN EXPANDIDA
PLÁSTICA
Revista de Arte
7/24/20264 min read


La segunda edición de CIRCUITOS ZⓈONAMACO transforma a la Ciudad de México en una cartografía curatorial donde galerías, museos, estudios, espacios de diseño y proyectos independientes dialogan más allá de los límites de la feria. El próximo 25 de julio, Juárez–Cuauhtémoc se convierte en un territorio de exploración artística en el que el recorrido es, en sí mismo, una forma de conocimiento.
Desde hace algunos años, las grandes plataformas internacionales de arte contemporáneo han dejado de concentrar toda su actividad en los pabellones feriales para extenderse hacia la ciudad que las alberga. Los circuitos paralelos ya no funcionan únicamente como un programa complementario: constituyen un dispositivo curatorial que permite comprender las dinámicas culturales de cada contexto y acercarse a los procesos de producción artística desde sus propios espacios.
En ese sentido, CIRCUITOS ZⓈONAMACO, presentado por Tequila 1800, propone una lectura distinta de la Ciudad de México. Más que una sucesión de inauguraciones o visitas, el programa articula una red de relaciones entre arte contemporáneo, diseño, patrimonio, coleccionismo y creación interdisciplinaria, invitando al público a recorrer la colonia Juárez, el Centro Histórico y otros puntos estratégicos de la capital como un museo distribuido.
La iniciativa pone en evidencia una característica esencial de la escena artística mexicana: su diversidad institucional. En un mismo recorrido conviven galerías consolidadas, estudios abiertos, museos históricos, proyectos experimentales y espacios dedicados al diseño o las antigüedades. Esta convivencia elimina jerarquías tradicionales entre disciplinas y genera un diálogo donde la creación contemporánea encuentra resonancias en la historia material, el oficio artesanal y el patrimonio.
Uno de los aspectos más interesantes del programa es precisamente esa amplitud de perspectivas. Las exposiciones colectivas conviven con proyectos individuales; las visitas guiadas con curadores se alternan con talleres, conversatorios y sesiones de estilismo; los estudios de artistas abren sus procesos al público mientras las instituciones museísticas replantean la lectura de sus colecciones mediante recorridos especializados.
La edición 2026 reúne un conjunto de espacios que reflejan distintas maneras de entender la práctica artística actual.
En Acapulco62, la exposición colectiva ¿Templo o Circo? concluye con un conversatorio y la entrega de un premio, proponiendo una reflexión sobre los límites entre la institucionalidad artística y el espectáculo cultural.
Casa Wabi presenta dos proyectos que exploran diferentes aproximaciones a la imagen contemporánea: Discreta ficción, de Carlos Lara, y Lo que nos imagina, de Irving Villegas, complementadas por recorridos guiados con la curadora, reforzando la importancia de la mediación crítica en la experiencia expositiva.
En Mariane Ibrahim, la muestra colectiva Once Upon a Field incorpora una activación lúdica mediante un futbolito diseñado por Peter Uka, evidenciando cómo las prácticas participativas y el diseño pueden integrarse al discurso curatorial sin perder profundidad conceptual.
Por su parte, Galería Ethra presenta Antifrágil, de Luis Carrera-Maul, una investigación plástica que dialoga con la capacidad de transformación de la materia frente a los procesos de cambio e incertidumbre, mientras Galería Karen Huber reúne las propuestas de Marc Breslin y Eva Ayache-Vanderhorst en un ejercicio que explora los espacios interiores desde distintos lenguajes visuales.
Uno de los rasgos distintivos de CIRCUITOS ZⓈONAMACO es la incorporación del diseño como parte integral del ecosistema cultural.
El estudio de Carla Fernández abre sus puertas con una exposición dedicada a su trabajo y una sesión de estilismo titulada El Arte de Vestir, recordando que el diseño textil puede entenderse como una práctica que investiga identidad, territorio y memoria material.
Asimismo, el Open Studio de CARTÚ permite acercarse a los procesos creativos antes de convertirse en objeto expositivo, ofreciendo una mirada privilegiada sobre la producción contemporánea desde el espacio de trabajo.
La inclusión de Antigüedades Lop'z, Galerías Real de Catorce y Galería Sevilla amplía todavía más el horizonte temporal del circuito. Mobiliario europeo del siglo XIX, pintura, marfiles, artes decorativas y una revisión de la Nueva España dialogan con propuestas actuales, evidenciando que el coleccionismo contemporáneo también se construye desde la relación entre pasado y presente.
El Museo Franz Mayer presenta Oficios de la tinta: Ali Kazma junto con Alemania. Revoluciones de arte y ciencia, dos exposiciones que reflexionan sobre los vínculos entre técnica, conocimiento y producción visual.
En el Museo del Palacio de Bellas Artes, la muestra Aztlán, túnel del tiempo invita a reconsiderar uno de los imaginarios fundacionales de México desde una perspectiva contemporánea.
Mientras tanto, el Museo Kaluz ofrece México, México, México! Abel Quezada. Entre arte y deporte, un recorrido por la mirada crítica e irónica del reconocido dibujante mexicano que evidencia la capacidad del humor gráfico para convertirse en documento histórico.
Como parte de la jornada, estos tres museos ofrecerán acceso gratuito a quienes mencionen CIRCUITOS ZⓈONAMACO, reforzando el objetivo de ampliar la participación pública y acercar nuevos públicos a sus colecciones.
Más allá de las exposiciones, CIRCUITOS ZⓈONAMACO recupera una idea fundamental de la ciudad contemporánea: caminar también es una práctica cultural.
Los trayectos entre galerías, museos y estudios permiten descubrir la arquitectura, el patrimonio urbano y la diversidad de barrios como Juárez, Cuauhtémoc, San Rafael, Condesa y el Centro Histórico. El desplazamiento deja de ser un tiempo intermedio para convertirse en parte de la experiencia estética.
La incorporación de espacios gastronómicos como Cancino Havre, que ofrecerá una bebida de cortesía a los asistentes durante el circuito, subraya además una visión integral de la cultura donde arte, diseño, hospitalidad y encuentro social forman parte de una misma experiencia urbana.
En un momento en el que las experiencias culturales buscan ser cada vez más abiertas, participativas e interdisciplinarias, CIRCUITOS ZⓈONAMACO confirma que el mayor valor de una plataforma artística no reside únicamente en las obras que presenta, sino en la capacidad de activar relaciones entre espacios, comunidades y públicos.
Más que un programa paralelo, el circuito propone una nueva forma de leer la Ciudad de México: como una geografía viva donde la creación contemporánea dialoga con el patrimonio, el diseño, la historia y la vida cotidiana. Durante un solo día, la ciudad deja de ser el escenario del arte para convertirse en su principal protagonista.






