El proceso catártico a partir de la experiencia digital de Björk en el CNART

 

 

Indagar por las profundidades de cada uno, y al mismo tiempo volverlo un proceso catártico puede que no sea una tarea muy fácil, incuso el pensar en detonar lo que sentimos es a veces algo que no nos permitimos, sin embargo en el proceso creativo la catarsis nos puede llevar a explorar ilimitadas experiencias, diversas formas de soltar cualquier situación que nos acontece pasan por nuestra mente, ideas que se vuelven obras en donde el duelo es expuesto y en ese ejercicio se puede encontrar una extraña empatía entre el espectador, la obra y uno mismo.

Justo así se siente el trabajo que Björk ha realizado con su proyecto digital, Música y Realidad Virtual,  exhibición formada por seis piezas 360° y de realidad virtual elaboradas por grandes artistas visuales en colaboración con Björk. Esta muestra llega a ser una experiencia  que te lleva a recorrer Vulnicura, que es  el octavo disco de estudio de la artista islandesa y uno de sus más íntimos trabajos.

Una colección de canciones divididas como tríptico las cuales  detallan cronológicamente la el proceso de ruptura con el artista Matthew Barney durante su separación. La palabra que lleva el álbum como título tiene su origen en el latín que significa “cura de las heridas”: Vulnicura es un trabajo que evoca las emociones más oscuras, y la eventual búsqueda de sanación, la catarsis  para un corazón roto. Este ha sido el trabajo sucesor de Biophilia, álbum que lidia  dentro de lo conceptual con la  interconexión del universo y que también se pudo apreciar junto con Vulnicura dentro de Björk Digital en el Centro Nacional de las Artes, exposición que complementa una exploración  micro-cósmica personal con un proceso de transformación  que va  del duelo al empoderamiento.

Lograr transmitir con medios digitales cada una de las sensaciones con las que Björk trabajo estos álbumes y lograr hacer sentir el dolor, la compasión y un proceso de reconocimiento de una manera tan humana es completamente impresionante, esto aunado a la aproximación a una artista tan emblemática en la escena experimental, con un proyecto tan bien elaborado como la experiencia de “Björk  música y realidad virtual” es, en definitiva algo que muchos amantes de la música nos llevaremos en la memoria a cada momento.

Daniel Becerril

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