Una aproximación a Afal: Donación Autric-Tamayo

El Museo Reina Sofía presenta la exposición Una aproximación a Afal: Donación Autric-Tamayo, que se nutre de una selección de la reciente donación excepcional de la familia Autric-Tamayo -formada por alrededor de 650 fotografías-, quien ha hecho posible la investigación de archivos y la adquisición de importantes copias de época y material todavía inédito.

El colectivo de fotógrafos denominado Grupo Afal tuvo su origen en AFAL, una revista especializada en fotografía y cine que se publicó durante siete años (1956 – 1963) en Almería, y cuyos creadores fueron José María Artero García y Carlos Pérez Siquier. La independencia de sus planteamientos y la frescura de su tono atrajeron enseguida a fotógrafos inquietos de todas partes de España y, de esta manera, la revista se convirtió en el motor de la renovación de la fotografía española después del periodo de posguerra.

La exposición, organizada en el marco de PhotoEspaña 2018, reúne la obra de 13 reconocidos fotógrafos: Joan Colom (Barceloona 1922 – 2017) Gabriel Cualladó (Massanassa, Valencia 1925 – Madrid 2003), Francisco Gómez (Pamplona 1918 – Madrid 1998), Gonzalo Juanes (Gijón 1923 – 2011), Ramón Masats (Caldes de Montbui 1931), Oriol Maspons (Barcelona 1928 – 2013), Xavier Miserachs (Barcelona 1937 – 1998), Francisco Ontañón (Barcelona 1930 – Madrid 2008), Carlos Pérez Siquier (Almería 1930), Leopoldo Pomés (Barcelona 1931), Alberto Schommer (Vitoria 1928 – Madrid 2015), Ricard Terré (Sant Boi de Llobregat, Barcelona 1928 – Vigo 2009) y Julio Ubiña (Santander 1922 – Barcelona 1988).

A partir del relevante conjunto de fotografías de este grupo reunido durante más de veinte años por Adolfo Autric y Rosario Tamayo, Laura Terré, hija de Ricard Terré y comisaria de esta muestra, propuso al Museo en 2016 reunir un conjunto representativo de obras de Afal como respuesta al interés que en los últimos años el Reina Sofía ha demostrado por la fotografía española de mediados del siglo XX y en particular por estos fotógrafos. Buena cuenta de ello es que a partir de 2009 se dedica una sala dentro de la Colección permanente a la fotografía de ese momento, se presenta la exposición Libros que son fotos, fotos que son libros y se publica el volumen fotos & libros. España 1905-1977.

Los núcleos más importantes de Afal, además de la sede de Almería, fueron los que se reunían en torno a la Agrupación Fotográfica de Cataluña, en Barcelona, el Casino de Comercio de Terrassa, la Agfoval de Valencia y la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Superando cualquier particularidad, el proyecto Afal siempre se entendió a nivel nacional, como sello de la fotografía española. El gran mérito de Afal consistió en la introducción de la “Joven fotografía española” en los certámenes extranjeros donde se pudo medir su talento en el contexto de la fotografía de vanguardia europea. Los más importantes fueron el Salon Albert I de Charleroi (Bélgica) y la Bienal de Pescara del año 1958. En diciembre de 1959 llevaron a cabo la exposición colectiva en París junto al grupo francés Les 30 x 40.

En Afal, además de fotografías, se publicaron textos de la literatura fotográfica de la época, traducidos al español. En su sección de cinematografía, bajo la dirección de Guillermo Berjón, colaboraron críticos de altura como José María Berzosa, Joaquín de Prada, Manuel Michel y Ricardo Muñoz Suay. La interacción entre literatura e imagen fue una propuesta original de Afal desde sus primeros números. El buen criterio de Artero añadió atractivo literario a la revista, con la inclusión de textos de los poetas Manuel Alcántara y Antonio Castro Villacañas, así como la selección de autores clásicos silenciados por la censura como los hermanos Machado, Unamuno, Valle Inclán, Azorín y García Lorca. Pero lo más novedoso de la revista fueron los portafolios monográficos, dedicados a fotógrafos tanto españoles como extranjeros.

La revista tenía un alto nivel de exigencia. A pesar de los rudimentarios sistemas de impresión y la mala calidad de las tintas y los papeles, sus editores lograron un producto moderno y diferente en la compaginación, la selección de los tipos de letras y dibujos, la inclusión del bitono, las páginas desplegables y la manera de insertar la publicidad respetando los contenidos, nada habitual en las revistas españolas de la época.

 La llegada de estas fotografías de la mano de Autric-Tamayo a la Colección, va a permitir completar y reforzar el núcleo de fotografía española de mediados del siglo pasado y convertir a la institución en una referencia para el estudio e investigación de la obra de AFAL, colectivo al que se dedicará una sala permanente con el nombre de los donantes Autric-Tamayo, en la cuarta planta del edificio Sabatini.

Hasta el 19 de noviembre de 2018

Museo Reina Sofía, Madrid

http://www.museoreinasofia.es/

Rocío García

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