Pedro aznar y el milagro de la resonancia

Sirve el tiempo su mismo licor que cada año acelera el temor que en mi copa se amargue el sabor si no oigo a mi corazón”     

                                                                                            Pedro Aznar.

 

Una resonancia bien puede interpretarse como un sonido elemental que junto con otros, acompaña al principal en una nota musical y comunica un timbre particular a cada voz o instrumento, tal parece  que una resonancia es similar a las olas; que mientras más cerca están una de otra, su sonido y movimiento nos atrapan o incluso como las líneas que van dejando los barcos en el mar.

Una continuidad armónica de un camino recorrido donde el espacio y el tiempo nos hipnotizan, y sin darnos cuenta, los minutos, días y años pasan, y la vida nos va cambiando y aprendemos mil y un cosas nuevas, dejamos atrás nuestros antiguos sueños que muchos de ellos ya se volvieron hechos, otros quizá se habrán quedado en el camino, y si,  en ese camino donde la memoria es el compañero más leal que uno puede tener,ya que al llegar a nuestros destinos; es la memoria quien nos hace voltear hacia atrás y mirar cada una de nuestras experiencias a lo largo de los años, a lo largo de las distancias, de las personas, de las canciones.


Así, canción sobre canción es como en un camino de  de 35 años el maestro Pedro Arzar nos ha acompañado en el camino de la memoria, y así lo hizo el pasado 21 de abril en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris en la Ciudad de México.

Con sonoridades que van desde el jazz, el rock, el folk entre muchos otros estilos que complementan con una grandiosa particularidad cada una de sus piezas que hablan tanto de amor como de protesta. Aznar nos hizo vibrar en un concierto que iba desde sus inicios como solista, hasta su último proyecto llamado “Resonancia” de este modo con canciones como ‘Tu Amor” “A Primera Vista” “Quedándote o Yéndote” “Media Verónica” entre muchas otras fue como se invocaron los más gratos recuerdos de muchos de los asistentes, quienes agradecemos por completo el haber compartido a lado de Pedro Aznar un concierto que seguirá en nuestra memoria resonando y perpetuamente, justo así como el sonido de las olas.

Daniel Becerril

One Comment

  1. Grato leer esta descripción, donde la resonancia de Aznar es tan precisa, así su música, así sus letras. Un oleaje frente a un majestuoso atardecer.
    Gracias por compartir tus sensaciones frente al concierto de tan bella forma.

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